Desaparición, Walser y obsesión. Con estas tres palabras podemos intentar definir el libro de Vila-Matas.
Escribir es ausencia, una ausencia que el lector conoce, porque la escritura es siempre para alguien. Pero este oficio puede llevar a la fama, a las entrevistas, a las conferencias, a sentirse importante. Y qué es de esos escritores que desaparecieron. Qué es de Rimbaud, de Walser, de Pynchon, de Blanchot. Algunos desaparecieron por locura, otros por voluntad propia. Incluso la desaparición de Walser en un psiquiátrico fue un mero anécdota, pues esta clara su no voluntad de éxito, que es en cierto modo algo vulgar. Es un proyecto que el protagonista de esta magnífica novela va a compartir; el de desaparecer. Se trata de un escritor conocido que decide perderse, que nadie sepa donde está; en un principio parece que quiere ser encontrado y sigue escribiendo, una escritura privada que recuerda su profesión. Pero a lo largo de la novela se encontrará con situaciones en las que no le quedará más remedio que seguir con su proyecto de desaparecer. Desaparecer hasta su último vestigio que es la escritura, de la que se deshará en su último lugar de escapada que no sabemos cuál es.
Robert Walser se convierte en un modelo como en una obsesión para el protagonista. En un modelo en cuanto a su estructura intelectual, que lo podemos ver en las variadas citas del autor, y en una obsesión como biografía. Visita a un amigo en un siquiátrico que le recuerda a Walser y no para hasta que las circunstancias le dan la posibilidad de ir a visitar el siquiátrico de Walser, donde va a ver el exacto lugar donde cayó muerto el autor. La obsesión por desaparecer del mundo, por dejar de escribir como su admirado Walser hará que se introduzca por los caminos de la locura.
La desparición del sujeto moderno tiene que ver con toda esta novela. Más que desaparición, yo lo llamaría degradación. El sujeto moderno no nos vale y de ahí la única solución que se nos plantea es su disolución o desaparición. Pero no vemos nada que lo sustituya. Quiero decir que se queda en nada y de la nada, nada se puede sacar ( Parménides).
Se trata de una novela valiosa con el estilo de mezcla entre ficción y realidad y también distintos géneros como son el ensayo, la autobiografía y la novela; típico de Vila-Matas.
Escribir es ausencia, una ausencia que el lector conoce, porque la escritura es siempre para alguien. Pero este oficio puede llevar a la fama, a las entrevistas, a las conferencias, a sentirse importante. Y qué es de esos escritores que desaparecieron. Qué es de Rimbaud, de Walser, de Pynchon, de Blanchot. Algunos desaparecieron por locura, otros por voluntad propia. Incluso la desaparición de Walser en un psiquiátrico fue un mero anécdota, pues esta clara su no voluntad de éxito, que es en cierto modo algo vulgar. Es un proyecto que el protagonista de esta magnífica novela va a compartir; el de desaparecer. Se trata de un escritor conocido que decide perderse, que nadie sepa donde está; en un principio parece que quiere ser encontrado y sigue escribiendo, una escritura privada que recuerda su profesión. Pero a lo largo de la novela se encontrará con situaciones en las que no le quedará más remedio que seguir con su proyecto de desaparecer. Desaparecer hasta su último vestigio que es la escritura, de la que se deshará en su último lugar de escapada que no sabemos cuál es.
Robert Walser se convierte en un modelo como en una obsesión para el protagonista. En un modelo en cuanto a su estructura intelectual, que lo podemos ver en las variadas citas del autor, y en una obsesión como biografía. Visita a un amigo en un siquiátrico que le recuerda a Walser y no para hasta que las circunstancias le dan la posibilidad de ir a visitar el siquiátrico de Walser, donde va a ver el exacto lugar donde cayó muerto el autor. La obsesión por desaparecer del mundo, por dejar de escribir como su admirado Walser hará que se introduzca por los caminos de la locura.
La desparición del sujeto moderno tiene que ver con toda esta novela. Más que desaparición, yo lo llamaría degradación. El sujeto moderno no nos vale y de ahí la única solución que se nos plantea es su disolución o desaparición. Pero no vemos nada que lo sustituya. Quiero decir que se queda en nada y de la nada, nada se puede sacar ( Parménides).
Se trata de una novela valiosa con el estilo de mezcla entre ficción y realidad y también distintos géneros como son el ensayo, la autobiografía y la novela; típico de Vila-Matas.

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